Chile es parte del fenómeno mundial del envejecimiento de la sociedad, con proyecciones que al 2050 el adulto mayor será más de un 30% de la población. “Esto nos enfrenta a una de las transformaciones sociales más relevantes de este siglo, exponiendo a las organizaciones al desafío de cómo vincularse con este grupo de interés senior” señala Diego Fuentes, gerente general de INC Inteligencia Reputacional.

Pero ¿qué valoran más los adultos mayores al momento de evaluar la reputación de una organización? Un 61% de las personas entre 60 y 75 años opina que el producto de calidad es lo que más les importa en el quehacer de una empresa y un 78% posiciona mejor a aquellas que ofrecen productos ajustados a sus necesidades (Estudio de Reputación Corporativa 2019).

Frente a la pregunta ¿cómo pueden las organizaciones mejorar la percepción de este grupo tan relevante?, el experto señala que se debe ser “inteligentes en la gestión de la reputación, debemos comprender que el adulto mayor se ha empoderado y que dejó atrás esa figura débil y dependiente, renovándose con una vitalidad que demanda de las organizaciones que los escuchen y les hablen a través de las plataformas adecuadas”.

Si se analizan las conversaciones digitales en medios sociales de los últimos tres años asociadas a la tercera edad, este senior empowerment se ve reflejado en un aumento de un 36% de usuarios que hablan de temas relacionados y que hoy ya no son las generaciones jóvenes quienes hablaban por ellos, sino que son ellos mismos quienes lideran este discurso (en un contexto donde un 54.6% de los hogares compuestos por mayores de 65 años tiene internet , de acuerdo a la novena encuesta de la Subtel 2017 “Acceso y Usos de Internet”).

En política, a menos de un año y medio de las elecciones 2020, el adulto mayor representa uno de los principales y más poderosos nichos electorales; que se caracteriza por mantener una misma posición y preferencia. “Una fidelidad electoral que sumado a su baja discusión política (CEP), representa un gran desafío para los candidatos en cómo influenciar a un grupo muy diverso entre sí y al cual no se puede hablar con generalidades” explica Diego Fuentes.

La escucha digital permite identificar asuntos relevantes particulares de acuerdo a sus edades a partir de los 55 años en adelante. Aquí se encuentran tres grupos importantes: quienes están cerca de jubilarse y quieren hacerlo (ya planificando cómo disfrutarán su tiempo libre), jubilados tardíos (debe seguir trabajando) y abuelos (piensan en sus familiares).

“El desafío es entonces, priorizar la calidad sobre todo y segmentar la conversación empatizando con un grupo que está viviendo una segunda juventud llena de oportunidades. No queda más que sumarse a este nuevo sello senior” concluye Fuentes.

bsr

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